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POR RAZONES DE DISPONIBILIDAD HORARIA SE ENCUENTRA CERRADA LA ADMISION DE PACIENTES.

Ejes del Plan Terapéutico

Eje I: objetivos y procesamiento

Logros que se pretenden alcanzar mediante el tratamiento en un período de tiempo determinado; por ejemplo, la reducción de cierta sintomatología, la resocialización del paciente, su reinserción en el mercado laboral, etc. Para ello se diseña una estrategia acorde a las posibilidades del paciente, utilizando los diferentes recursos psicoterapéuticos y psicofarmacológicos disponibles.

Eje II: recursos psicoterapéuticos

“Las diferentes teorías del comportamiento no son mutuamente excluyentes, sino que en conjunto proporcionan un panorama complejo e integral de los pensamientos y las acciones de un individuo, desde distintas perspectivas”

Psiquiatría Clínica, Kaplan & Sadock, 1990

Es necesario adaptar e integrar las diferentes técnicas terapéuticas a la problemática del paciente.

Eje III: recursos psicofarmacológicos

El objetivo primordial tratamiento psicofarmacológico consiste en la corrección o modificación de las alteraciones neurobioquímicas/neurobiológicas de los diferentes cuadros psicopatológicos. Esta corrección no sólo actúa mejorando los síntomas, sino que también le permite al paciente un mejor aprovechamiento de los restantes recursos terapéuticos. Por eso considero a la psicofarmacología como una herramienta más dentro de un programa terapéutico integral – psicoterapia individual, grupal, familiar, arteterapia, etc. Dicho esto, veamos un breve resumen de los psicofármacos utilizados actualmente:

Implementación:

De existir el tiempo necesario, la estrategia psicofarmacológica se establece una vez que el paciente ha finalizado la etapa diagnóstica. De esta forma, habiendo ya descartado las enfermedades clínicas y teniendo un perfil neurobioquímico del cuadro, se optimiza el uso y la dosis de la medicación utilizada evitando el mecanismo de “ensayo y error”: ir “probando” diferentes psicofármacos hasta dar con el indicado.
De requerir medicación en forma urgente, ésta se instituye desde el primer día; siendo factible de ser modificada posteriormente de acuerdo a los resultados de los exámenes complementarios.
Una vez establecida la medicación, se realiza inicialmente un monitoreo de la misma en forma semanal, para pasar luego a sesiones mensuales de control.

Eje IV: grado de respuesta al tratamiento

Evalúa la efectividad de la estrategia terapéutica utilizada. Puede ser medida por escalas acordes a la patología presentada, comparando el resultado con el puntaje obtenido al ingreso al tratamiento.

0 información inadecuada o condición sin cambios
1 nula
2 leve
3 moderada
4 buena
5 excelente

Eje V: evaluación global del funcionamiento

Se clasifica el máximo nivel de funcionamiento del paciente en los doce meses posteriores al ingreso a tratamiento. Puede ser medida por la escala G.A.F., comparando el puntaje con el obtenido en las entrevistas de admisión.

90 desaparición sintomática
80 reaparición sintomática al stress
70 persistencia sintomática leve
60 persistencia sintomática moderada
50 persistencia sintomática severa
40 resistencia leve a moderada
30 resistencia severa
20 deserción episódica
10 deserción persistente

Es de fundamental importancia para una buena evolución el cumplir con las indicaciones farmacológicas y con la asistencia a las consultas o sesiones indicadas. Por lo tanto, la ausencia de dos (2) consultas consecutivas o de un período mayor a dos (2) meses sin previo aviso será considerada deserción del tratamiento, desligándome de la responsabilidad de su evolución.

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